lunes, 20 de julio de 2015

Mercado de Escobar Foto La Nacion Santiago Filipuzzi


Conquista boliviana: la producción de frutas y verduras, en sus manos La comunidad boliviana está abocada al proceso frutihortícola para el Gran Buenos Aires; de las quintas a los supermercados de barrios, el recorrido de toda la actividad Por Sol Amaya | LA NACION

Ya  es de noche cuando empieza a sentirse el movimiento. Desde lejos se puede oír el ronroneo de motores que atraviesan callecitas de tierra. Camiones, camionetas, colectivos y autos van llenando el estacionamiento. En medio de la oscuridad y el ruido no se adivina lo que hay adentro de los dos inmensos galpones: un recorrido de colores. Verde, rojo, amarillo, naranja, negro, marrón. Adentro el tránsito también es intenso. Cientos de personas empujan carritos que llevan cajones de frutas y verduras. Son las 20 y comienza la hora pico del Mercado Frutihortícola de la Colectividad Boliviana en el barrio Lambertuchi, de Escobar. La misma actividad se repite todos los días desde hace décadas en los mercados de las diferentes localidades que forman parte del cinturón verde de Buenos Aires.
Lo que antes era un trabajo principalmente realizado por inmigrantes italianos y portugueses se convirtió en la especialidad de la comunidad boliviana, que llegó a copar toda la cadena: desde la producción hasta la comercialización mayorista y minorista. Esta colectividad es la responsable de poner frutas y verduras frescas en las mesas de los habitantes de la región Metropolitana de Buenos Aires.
"Durante la mañana y parte de la tarde trabajamos en el cultivo. Después venimos al mercado y nos quedamos hasta que se vende todo, a veces hasta el cierre, a las ocho de la mañana", cuenta Sixto Tamayo, que tiene un puesto en el Mercado de Escobar junto a su familia. La voz de Sixto apenas se escucha entre los gritos, la música, las conversaciones por Nextel y el constante ajetreo de los carritos que van y vienen.
Actualmente más del 80% de la producción de verduras está trabajada por manos bolivianas o sus descendientes argentinos
Según un artículo publicado por Diego Palacios, investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), "más del 80% de la producción de verduras está trabajada por manos bolivianas o por sus descendientes argentinos, quienes comenzaron como peones y medieros, y algunos ya son propietarios y puesteros de mercados".
El investigador del Instituto del Conurbano (Universidad Nacional Sarmiento) Andrés Barsky y el ingeniero del INTA Pedro Aboitiz detallan que el "30% de todo lo que se come «en fresco» en verduras, frutas y hortalizas proviene de los alrededores de Buenos Aires, donde los bolivianos son responsables del 80%" de la producción. Si bien la informalidad en el sector hace difícil determinar con precisión el volumen de producción de las quintas bolivianas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Barsky considera razonable estimar entre 200 y 250.000 toneladas anuales.

MERCADOS

Los principales mercados mayoristas, más allá del Mercado Central, están en Quilmes, Almirante Brown, Tres de Febrero, Beccar-San Isidro, San Fernando, Berazategui, San Martín, Avellaneda, Valentín Alsina-Lanús, Haedo-Morón, La Plata, Florencio Varela, Moreno, Pilar, Escobar, Luján y Pablo Podestá y Lomas del Mirador, en La Matanza. "Estos cuatro últimos son operados exclusivamente por integrantes de la colectividad boliviana, siendo el más antiguo el del partido de Escobar", explica Palacios.
Lechuga, tomate, radicheta, berenjena, apio, rúcula, pimientos, zapallitos, brócoli, repollo son algunas de las verduras que se pueden conseguir en estos centros comerciales, que proveen a supermercados, restaurantes y verdulerías no sólo de Buenos Aires sino de varios puntos del país. La comunidad boliviana también trabaja en los cinturones verdes de Mar del Plata, Córdoba, Rosario y en algunos sectores del norte del país.
El último Censo Nacional (2010) indica que en la Argentina hay unos 345.272 inmigrantes bolivianos. Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones en Argentinadetalla que el 68,2% de ellos se concentran entre el AMBA y la región pampeana y un 14,4% en el Noroeste. Parte de esta colectividad está en las provincias de la zona cuyana (como Mendoza: 7,9%) y se ha desplazado hacia las de la Patagonia (Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz; 5,4% en total).
Según un artículo publicado por Diego Palacios "más del 80% de la producción de verduras está trabajada por manos bolivianas o por sus descendientes argentinos
Además de la horticultura, los bolivianos se han insertado en el trabajo textil, en la fabricación de ladrillos, en el servicio doméstico y en la construcción. Y han incursionado también en la floricultura.
Roberto Benencia, investigador del Conicet, denominó "escalera boliviana" al proceso de movilidad social ascendente de esta colectividad. Dentro de la horticultura la mayoría comienza como peón, luego se transforman en medieros (un patrón pone la tierra y la mitad del capital, y se queda con el 50% de las ganancias), muchos logran pasar a ser arrendatarios y sólo unos pocos alcanzan a comprar su propio terreno para cultivar.
El precio del alquiler varía de acuerdo a la calidad de la tierra, la cercanía de la ruta y otros factores. "Por ejemplo, un predio de 9 hectáreas a unas 20 cuadras del asfalto puede costar unos 3800 pesos por mes", explica Aboitiz, del INTA.
Guillermo Nina llegó a la Argentina desde Potosí hace 47 años. En Escobar comenzó a trabajar como peón para un quintero portugués. "Trabajé muchos años, muy duro. En esa época se cosechaba hasta con linternas", cuenta. Hoy es dueño de un terreno, que dividió en varias porciones para alquilarles a otros quinteros bolivianos. "Me gané lo que tengo con el sudor de mi frente", dice.
A veces, Guillermo lleva a sus nietos a la quinta y les explica qué es cada una de las verduras que se están cultivando. "Tienen que aprender; algún día serán ellos los que continúen nuestro trabajo", dice.
Casi todo el dinero que una familia recauda en la comercialización es invertido en continuar la producción. Se puede ver a los quinteros con modernas camionetas, pero sus casas suelen ser pequeñas y humildes, y ocupan una mínima porción del terreno, que es dedicado en su mayor parte al cultivo en invernáculos y a cielo abierto.
"Me gané lo que tengo con el sudor de mi frente"
Aurelio Flores alquila junto a su familia unas dos hectáreas. Allí tiene su cultivo bajo cubierta, otra porción a cielo abierto y una parte vacía. "No podemos sembrar todo el terreno porque nos falta plata. No tenemos para comprar las semillas, ni un tractor, hacemos todo el trabajo a mano", dice.
A unos metros de Aurelio, su mujer y otra pariente sacan con pequeñas palitas los yuyos que rodean los cultivos. Con pañuelos y gorras se cubren del sol que, a pesar de que avanza el otoño a veces pega duro. Las mujeres caminan agachadas, tirando de los yuyos, arrastrando lentamente los pies calzados con ojotas.
"Es un trabajo muy agotador. Ganamos apenas para comer, pero nunca sobra para guardar", dice Aurelio. Él y su familia construyeron en la quinta una pequeña casilla de madera y chapas.

LOS OBSTÁCULOS

El espacio que ocupan las quintas del cinturón verde bonaerense ha ido disminuyendo. "Con los emprendimientos inmobiliarios, el valor de la tierra sube y eso, sumado a la informalidad en los arrendamientos, hace que los horticultores se trasladen cada vez más lejos. Además de perjudicarlos a ellos, sin duda esto encarece el producto", explica Carolina Feito, investigadora del Conicet.
Otro problema que enfrentan a diario los horticultores bolivianos son los robos. "Asaltan las quintas y se llevan todo lo que recaudamos. Son robos cada vez más violentos, incluso algunos terminaron en asesinatos", relata Abraham Guerra, quintero y dueño de un puesto en el Mercado. Otro comerciante boliviano explica que no se animan a denunciar por temor a represalias. "No podemos confiar ni en la policía. Estos robos no salen en los diarios, nadie hace nada para detenerlos", se lamenta este hombre, que prefiere el anonimato, "por las dudas".
Asaltan las quintas y se llevan todo lo que recaudamos
Si bien en la última década muchos inmigrantes lograron regularizar su situación, aún hay familias enteras que no tienen documento.
"No se han desarrollado mecanismos concretos que faciliten la real integración de los inmigrantes por parte de los municipios", explica Gonzalo Lantarón, coordinador delPrograma de Ciudadanía del Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas(Iadepp).
"Municipios como el de Escobar, donde existe un fuerte flujo de población boliviana, constituyen un claro caso de migración exitosa. Llama la atención que no haya un área específica dedicada a resolver las dificultades de este sector de la población", señala Lantarón.
El vicecónsul de Bolivia en Pilar, Gonzalo Calderón, explica que en los últimos años la inmigración desde Bolivia se ha estancado un poco, "por un lado porque el cepo cambiario les complica la situación económica, pero también porque las cosas en Bolivia han mejorado y muchos eligen quedarse en su país".

TRABAJO SACRIFICADO

Sentados sobre unos cajones de mandarinas traídas del Norte, probablemente cosechadas por compatriotas bolivianos, Abraham y Silvia Andacaba sonríen y posan para la foto. Son las 21 y esta joven pareja de recién casados espera vender sus productos antes de la madrugada, para poder regresar a casa y dormir unas pocas horas antes de volver a trabajar en el cultivo. "Si trabajás duro, te va bien. Pero no es fácil", cuenta Abraham, que tiene 32 años y vive en la Argentina desde hace 31.
"Lo que nos permite progresar es la familia: trabajamos todos juntos. Si un día uno se enferma, lo reemplaza un hermano o un tío", explica Silvia. En las quintas bolivianas es muy común que la mayoría de los trabajadores sean familiares.
El boliviano no se achica. Trabaja con frío, con calor, con lluvia
Muchos de los quinteros bolivianos que hoy están radicados en la Argentina vienen de familias que trabajaban en las minas potosinas o en actividades agrarias con características similares a las del trabajo hortícola que hoy llevan adelante en el país. La explotación de una quinta requiere de mucho esfuerzo. Por un lado, la incorporación de tecnologías suele ser escasa, por lo que gran parte del trabajo es manual. Por otro, el hecho de ser productores y comerciantes al mismo tiempo hace que los quinteros apenas puedan dormir cuatro o cinco horas diarias.
El ascenso en la "escalera boliviana" se logra con mucho sacrificio. Un peón puede tardar unos diez años en llegar a ser arrendatario y mucho más tiempo en convertirse en propietario, si es que lo logra.
El arduo trabajo cotidiano no les impide, sin embargo, los momentos de celebración. "Los bolivianos tienen tres espacios sagrados: la producción, la comercialización y la fiesta", dice el vicecónsul Calderón.
Los festejos pueden durar varios días. Incluyen danzas típicas, coloridos trajes tradicionales, música y, por supuesto, una variada gastronomía y diferentes tipos de bebidas.
"El boliviano no se achica. Trabaja con frío, con calor, con lluvia. Es muy laburador. Ojo, también le gusta la fiesta, ahí tampoco se achica", dice entre risas Clementina Huaranca, titular de la Asociación de Mujeres Bolivianas Unidas de Escobar.
Ya entrada la noche en el Mercado de Escobar, el movimiento es intenso y entre los gritos y el ruido de cajones y carritos se escucha la radio de la comunidad, La Voz de Bolivia en la Argentina. Clementina es la invitada especial. Luego de pronunciar algunas palabras en quechua, habla en español sobre la felicidad que le genera el movimiento en el Mercado: "Laburan los compatriotas, ¡qué lindo, qué lindo!".

Foto Santiago Filipuzzi para La Nacion


El Museo Nacional del Hombre albergará la Muestra Fotográfica “UN DIA EN EL MERCADO. Abasto, Tradición y Sentidos”, organizada por el INAPL y la Facultad de Agronomía de la UBA

Se ha definido a los mercados como espacios comerciales de carácter universal: lugares donde circulan, se intercambian, se compran y se venden en pequeñas cantidades, principalmente alimentos; pero no solo víveres ya que también se ofertan utensilios de cocina, artesanías, herramientas, muebles, ropas y calzados, flores, instrumentos musicales, medicinas, sortilegios, comidas y bebidas, se remiendan zapatos, se corta el pelo y la lista sigue. Los mercados han estado y están allí, formando parte de nuestra cotidianeidad, y se nos olvida el motivo, el cómo o el porqué, son de esta o de otra manera. No es sólo dónde están situados y cómo están construidos sino cómo lo que se puede encontrar en ellos se incluye en la vida de una comunidad y en sus transformaciones y continuidades. En ese sentido son de los espacios más "vivos" que existen y también, de los más ignorados. El mercado es el escenario privilegiado y simbólico para el producto fresco: dispuestos de manera visual y visible, los productos se exponen a los ojos del comprador o del visitante, ofreciendo toda una gama de colores y texturas, de aromas y olores penetrantes. Pero los mercados no son sólo eso: además de ofrecer innumerables productos, también actúan como espacios de comunicación, de intercambio de impresiones y sensaciones, como lugares donde se expresan y se mezclan diferentes sensibilidades sociales y culturales. Espacios donde se manifiestan con toda su fuerza y riqueza pautas de comportamiento de carácter comercial, social, político, jurídico e ideológico.
Los mercados como objeto de estudio permiten comprender mundos complejos a través del conocimiento de los objetos que en ellos se exhiben y de las costumbres y tradiciones que se manifiestan en la interacción entre productores, intermediarios y consumidores. Son sitios excepcionales para la observación de contextos socioeconómicos, la capacidad de agencia y de organización de diversos actores, de relaciones sociales: un espacio público de encuentro, de negociaciones, regateos y transacciones entre personas de diferentes procedencias y sectores sociales donde también se comunica, se hace circular y recibe información… por tanto, un potente espacio sociocultural y de significación (1).
La Muestra propone un acercamiento a los mercados como lugares de tradición, pero también de cambio y experimentación, recuperando su riqueza, vitalidad y variedad: los elementos que permiten identificar unas formas de ser y de vivir propias de sus habitantes, un sentido de pertenencia. Es decir: dar testimonio de un extraordinario patrimonio material e inmaterial asociado al mercado público situado en calles, plazas, ferias y edificios cerrados que, en medio de las reconfiguraciones de un mundo global/local, mantiene una continuidad histórica que actúa como gran referente de saberes y haceres tradicionales al mismo tiempo que como un insustituible y dinamizante factor de la actividad económica y social. La exhibición cruzará fotos contemporáneas de diferentes locaciones para ilustrar escenas según tres ejes: los productos ofrecidos, su presentación y las situaciones de compra-venta; los espacios de elaboración y consumo de alimentos; y las sociabilidades incluyentes (conversaciones, intercambios, negociaciones, juegos, descanso, etc.). En forma paralela se desarrollará un programa de conferencias, jornadas, cine y degustaciones.

(1) Medina, F. X. y M. Álvarez. 2009. “El lugar por donde pasa la vida… Los mercados y las demandas urbanas contemporáneas: Barcelona y Buenos Aires”. En: Food, Imagineries and Cultural Frontiers. Essays in Honour of Helen Macbeth, Estudios del Hombre, N° 24, Universidad de Guadalajara, México, pp 183-201.

martes, 8 de julio de 2014


FERIAS Y MERCADOS La Fundación Metropolitana





Desde el año 2013 la Fundación Metropolitana impulsa, realiza y apoya acciones ligadas con la cultura urbana, a partir de la convicción de que la cultura en una metrópolis está conformada por todos los ámbitos dadores de identidad.
La Fundación Metropolitana se encuentra trabajando en el documental “Ferias y Mercados de Buenos Aires: Los pioneros”. Este proyecto se basa en la realización de un documental que de cuenta de un hecho fundamental en la cultura cotidiana de las sociedades, los mercados y las ferias, centros y espacios de socialización e intercambio económico y cultural.
La historia de las ferias y mercados es casi tan antigua como la de la humanidad misma. El intercambio o trueque se remonta a los pueblos y tribus más primitivos. Con el correr de la historia estos intercambios se fueron sistematizando y localizando en sitios específicos, los llamados mercados y ferias. Cada cultura configuró de un modo particular esta actividad tanto económica como simbólica.
Este producto audiovisual, que cuenta también con el aporte del Programa de Mecenazgo Cultural del Gobierno de la Ciudad, se filmó en la Ciudad Autónoma y registra los mercados más tradicionales y antiguos: La Recova (Montserrat), Feria de Mataderos o Ex Mercado Nacional de Hacienda (Mataderos),  El Mercado del Progreso (Caballito), el Mercado del Abasto (Balvanera) y el Mercado de Juramento (Belgrano).
Para demostrar la importancia de estos espacios en la historia e identidad de la vida cotidiana de los habitantes de la Ciudad, se llevaron a cabo entrevistas a quienes participan o participaron del acontecimiento diario de estos centros, o bien pueden dar cuenta a través de investigaciones urbanísticas.
La presentación del documental “Ferias y Mercados de Buenos Aires: Los pioneros”, se llevará a cabo en el próximo mes de agosto, en el salón auditorio del Museo de los Niños del Shopping del Abasto, donde otrora funcionara el mercado del mismo nombre.
Además en estos meses, la Fundación se encuentra desarrollando la segunda parte de “Ferias y Mercados de Buenos Aires”, que coloca el foco en las colectividades. El documental intentará reflejar, en las imágenes y a partir de las entrevistas, la importancia de estos centros sociales y culturales en la construcción de identidad de la vida cotidiana en la Ciudad y su aporte turístico. Una vez finalizado el documental, se realizará un evento de presentación. Gabriela Jurevicius explicó sobre este proyecto“Nos propusimos realizar una serie de documentales que dieran cuenta de las ferias y mercados comoespacios de intercambio cultural, quisimos contar la historia de la Ciudad desde estos ámbitos que parecieran tan alejados de la cultura y que sin embargo están atravesados por ella. Vimos cómo el fenómeno de la inmigración e integración que se dio a comienzos del siglo XX, se repite en los comienzos del XXI”. Y amplió “La identidad metropolitana está conformada por el respeto, la aceptación, la valoración de los infinitos modos de manifestación de lo cultural. Lo particular, lo distintivo de vivir en un área metropolitana es justamente esta diversidad. La función de estos proyectos es relevarla y permitir su puesta en valor, su mejor comprensión, su registro y su análisis. Creemos que la gestión cultural en este sentido está definitivamente ligada a la posibilidad de la conciliación en las tensiones, lógicas y naturales en núcleos urbanos tan grandes y en la construcción de la convivencia en los mejores términos posibles, que sean útiles y enriquecedores para todos”.
Mecenazgo: una iniciativa para financiar proyectos culturales
En los últimos tiempos se ha dictado legislación en diversos países, para fomentar el aporte privado a la cultura a través de beneficios fiscales, inspirados en la idea de que el fomento de la cultura es una inversión necesaria para el desarrollo social de la comunidad.
El Régimen de Promoción Cultural del Gobierno de la Ciudad, conocido como Mecenazgo, tiene como objetivo de financiar las actividades culturales. La metodología consiste en un incentivo fiscal para quienes destinan aportes a dichas actividades. A través de este régimen, los contribuyentes que tributan en el Impuesto Sobre los Ingresos Brutos, pueden destinar parte del pago de los mismos a apoyar este tipo de proyectos.
Los impulsores de los proyectos deben realizar gestiones particulares con las empresas que estén interesados en financiar sus proyectos. Los proyectos deben ser sin fines de lucro y estar relacionados con la investigación, capacitación, difusión, creación o producción cultural. Las disciplinas o agrupamientos de disciplinas previstas en la conformación del Consejo de Promoción Cultural en las cuales pueden presentarse proyectos son las siguientes: Artes audiovisuales y arte digital; Danza; Teatro; Circo, murga, mímica y afines; Literatura; Artes visuales; Artesanías y arte popular; Diseño; Música académica; Música popular; Patrimonio cultural; y Publicaciones, radio, televisión y sitios de Internet con contenido artístico y cultural.
Consultada sobre esta iniciativa, Jurevicius opinó  “Es fundamental para el desarrollo cultural de la Ciudad de Buenos Aires. A partir de 2009, cuando comenzó a regir, la gestión cultural se convirtió en el gran tema dentro de los espacios de la cultura y permitió llevar adelante casi 700 proyectos de iniciativa privada en diferentes campos. Es una herramienta horizontal y democrática, es fomento y aliento para pequeñas empresas y un gran desafío para las más grandes. Esperamos que la ley que llegó al Congreso de la Nación en 2001 para que el mecenazgo tenga aplicación nacional, pero fue vetada en 2002, prospere en el corto plazo”.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es la primera jurisdicción del Estado argentino en contar con una ley de mecenazgo que ofrece beneficios fiscales a quienes apoyen proyectos culturales. La ley creó unConsejo de Promoción Cultural para que determine el interés cultural de los proyectos presentados. El Consejo de Promoción Cultural evalúa los proyectos presentados a partir de 10 indicadores: Calidad e innovación; Factibilidad; Continuidad; Experiencia e Idoneidad; Circuito y público destinatario; Cogestión y trabajo en red; Capacitación; Valores; Subsidiaridad; Evaluación. El Consejo está conformado por seis miembros permanentes, designados por el Jefe de Gobierno y por la Legislatura, y tres miembros alternos por cada disciplina.
El Ministerio de Cultura es quien tiene la facultad de aprobar los proyectos declarados de interés cultural por el Consejo. Pueden presentar proyectos culturales para recibir aportes a través de Mecenazgo personas físicas y también organizaciones sin fines de lucro.


domingo, 18 de mayo de 2014

Afiche Conaejo Asesor FrutiHorticola 2004 ? Fuente Google 2

Acta 2004 Fuente Google

ACTA N° 13 Al 1° día del mes de Diciembre en el Predio Municipal de Exposiciones de la localidad de Mar del Plata, siendo las 17:00 horas, se reúne el Consejo Asesor Frutihortícola de la Provincia de Buenos Aires. Asistentes. Ing. Agr Pablo Urdapilleta Subsecretario de Agricultura y Economía Rural Dr Oscar Balbi Subsecretario de Desarrollo Rural y Ganadería Ing Agr. Héctor Albera Director Provincial de Agricultura y Mercados Ing Agr Horacio Mazziotti Director Provincial de Economía Rural Ing Manuel Pedreira Unidad de Coordinación y Promoción Agro exportadora Ing Agr Laura Terminiello Dirección Sanidad Vegetal Marisol Moscardini Dirección Provincial de Agricultura y Mercados Cdor Ricardo Angelucci CMCBA Claudio Caandia CMCBA Luis Vito CAAMF Ricardo Aragona CAAMF Julio Haure FEDEPROHBA Dr Héctor Vazquez FEDEPROHBA Carlos Vinci FEDEPROHBA Fabián Fernández FENAPP Cdor Marcelo Espinosa FENAPP Ing Agr Miguel Iglesias CARBAP Invitados: Eduardo Juarez APROVIS Ricardo Vitale Cooperativa de Horticultores de Bahía Blanca Urdapilleta: da la bienvenida y manifiesta que lo expresado en la apertura de la V Hortifrut 2005 por el señor Ministro de Asuntos Agrarios como actividad del gobierno provincial ha surgido de éste ámbito por lo que se destaca lo trabajado a la fecha. Aprobación del Acta Anterior Es aprobada sin observaciones Varios Vázquez: Hay dos temas que quería comentar, que son: Ingresos Brutos e Impuestos Inmobiliarios Rurales. Los Ingresos Brutos en horticultura es el 1% mensual. Vendemos mucho producto por debajo del costo de producción y nos cobran el 1%. Urdapilleta: Habría que convocar a Economía para tratar el tema. Vázquez: En el caso del Inmobiliario va a aumentar la tasa, lo que sumado a Ingresos Brutos nos deja en situación de pérdida. Urdapilleta: ¿De dónde salió la información? Vázquez: Es noticia. Debería haber una diferenciación con respecto a nuestra producción para ajustarlo. Urdapilleta. No es así. No se trata de aumentar. Lo que se va a tener en cuenta es la capacidad productiva de cada área. Situación del Censo Hortícola. Mazzioti: El censo 2005/2006 que va a realizar la Provincia, es continuación del censo 2001. Lo hacemos con la Dirección Provincial de Estadística y Censos, lo que significa que el censo va a ser obligatorio y en el futuro, va a servir de base para los próximos. Esto es sustancial. El trabajo del censo puede hacerse a partir del convenio que se firmó con el C.F.I. que también aporta fondos. Intervienen además la Secretaría de Agricultura, el INDEC, La Dirección Provincial de Estadísticas y el Ministerio de Asuntos Agrarios. Para el operativo censal se ha formado un comité que está presidido por el Ministro Rivara y conformado por los organismos mencionados y se va a hacer con gente que surge de las Universidades del Centro, Mar del Plata, U.B.A., La Plata, Luján y se trata de profesionales recién recibidos o estudiantes avanzados. Se incluye en el censo florihortícola a la papa. El operativo es desde febrero a marzo del 2006 y se estima que esté listo entre abril y mayo. El 2 de diciembre empiezan los vuelos en el Cinturón Verde de Buenos Aires. Se contempla cubrir 1.200.000 hectáreas. El vuelo permite identificar quintas en el área del Cinturón Verde y establecer la ubicación de los productores hortícolas y los radios censales, en base a la cantidad de quintas que se observan en el vuelo. La idea es realizar en el 2006 éste tipo de trabajo en los principales centros hortícolas del la Provincia. Quería mencionar finalmente algo que dijo el Ministro y es que hay una utilización inmediata del censo en los que son políticas que surjan del sector para el Ministerio y para que, ámbitos como éste, puedan enriquecerse a partir de datos actualizados. Por otra parte también volcar estos esfuerzos para contar con un seguro hortícola. Para cualquier planteo del seguro es fundamental contar con información actualizada. Esta va a ser una información de producción y comercialización. Se incorporó al censo la zona papera. Si tienen entre hoy y mañana otras, las llevamos para ver si las podemos incluir. Empezamos en febrero. La primera semana con los censistas seleccionados. La segunda semana, se comienza el operativo. Vázquez: ¿Hay coordinador de censistas? Mazzioti: Sí. Esto se hará con la Dirección Provincial de Estadísticas. Albera: ¿Queda alguna otra pregunta? Consejo: No. Urdapilleta: Respecto de los vuelos, los contratos ya están firmados. Tras despedirse del Consejo, el Ing. Mazzioti se retira. Situación del Plan Piloto – Buenas Prácticas Agrícolas sector hortícola platense. Albera: Está con nosotros la Ing Laura Terminiello, que va a comentar sobre el estado de avance del Plan Piloto sobre Buenas Prácticas Agrícolas. Terminiello: El Plan Piloto y las Buenas Prácticas Agrícolas surgieron como respuesta a los productores hortícolas en función de las exigencias con relación a la sanidad del producto. Se incluyen recomendaciones para los productores referentes a la conservación del medio ambiente Se hizo un diagnóstico en donde surgieron problemas relacionados con los recursos hídricos utilizados tanto para riego, como para el tratamiento de post cosecha. Se observaron problemas en los recursos edáficos, es importante saber la forma en que se utilizan. Otro tema tenido en cuenta es lo que hace a la higiene personal y de las herramientas. Se observa además que hay rotación de empleados rurales, que hace que la capacitación tenga que ser constante y la falta de registros. A esta altura hay 12 productores que están en la etapa de implementación, que es una instancia obligatoria para los que adhirieran, pero está abierta aún para todos. Vázquez: Creo que se necesita más tiempo para la capacitación. El plan como diagnóstico está bien. Pero para la implementación tendríamos que pensar en un piso y en un techo para que los productores no se escapen, porque es mucho el gasto y no todos lo pueden hacer. Urdapilleta: La exigencia debería estar adaptada al grupo de productores. No es tanto el problema de capacitación, sino de perfil. Vázquez: Están los productores que son exclusivos de invernaderos, los de campo y los mixtos. Algunos con más, otros con menos tecnología. A esta situación la tomo como diagnóstico. Urdapilleta: Habría que hablar con la Secretaría de Agricultura, porque entonces ahí hay un problema de selección de productores. Vinci: Yo ya tuve una visita. Uno tiene que saber cuáles son los requisitos. Vázquez: Los ingenieros agrónomos de la Sociedad de Ingenieros de La Plata tienen mucha ascendencia sobre los productores y les dicen que con esto van a perder el tiempo. Urdapilleta: Hay que hacer publicidad sobre el tema. Monitoreo de plagas hortícolas y fortalecimiento de laboratorios. Terminiello: En el marco de red de alertas de los cultivos de Buenos Aires se va a realizar un monitoreo en La Plata, en tomate, lechuga y pimientos. Va a durar un año y los establecimientos seleccionados son los que trabajaron en las Buenas Prácticas Agrícolas. Para hacerlo, se va a convocar a estudiantes de agronomía y 2 ingenieros agrónomos. Los datos que se obtengan van a ponerse en red de alerta para tomar medidas sanitarias. Simultáneamente se va a ir haciendo la sistematización de datos. Vázquez: ¿Se tiene definido que se va a monitorear? Terminiello: Sí. Son muchos. Se los puedo pasar por mail. Urdapilleta: Quiero aclarar que esto está encuadrado dentro del Impulso Agrícola, con lo cual el C.F.I. aporta fondos para comprar instrumental. El Ministro además adiciona una suma igual para técnicos. Estamos creando laboratorios de agricultura en los que se va a instalar equipamiento. Adicionalmente a esto, firmamos convenios con el Mercado Central por equipamiento para tareas de fiscalización y monitoreo. Por último, también se van a equipar las Delegaciones Regionales Fitosanitarias del Ministerio. Las inversiones en equipamiento superan los $ 2.000.000. Vinci: ¿Qué ocurre con los que no llegan con los requisitos de las Buenas Prácticas? Urdapilleta: Ahora se adhiere voluntariamente. En el futuro van a ser obligatorias. Iglesias: Es el público el que tiene que demandar las Buenas Prácticas. Me parece que se está exigiendo mucho en materia de Buenas Prácticas Agrícolas. Establezcamos pautas más sencillas. Urdapilleta: No estoy de acuerdo. Fuimos a discutir estándares de pautas del MERCOSUR y los productores nuestros son los que pidieron pautas para evitar que ingresaran productos de Brasil. Pedreira: En general los problemas sanitarios son intangibles y en eso hay falta de análisis. Cuando hablamos de Buenas Prácticas Agrícolas y de tareas que son parte de éstas, creo que es bueno ponerse un plazo pensando en que se puede llegar con los resultados buscados. Urdapilleta: Informa que tiene otra reunión, voy a retirarme. Más o menos en una hora y media vuelvo. Varios Albera: ¿Solicita al Ing Pedreira que comente al Consejo sobre la actividad que viene realizando Pedreira: Hay una orientación de intentar exponer los productos argentinos en el mercado externo. Este Programa lo tiene el Ministerio de la Producción y promueven la actividad. Pero en materia agropecuaria tienen dificultades para establecer cuándo son exportables o no. Se formó una unidad con grupos de productores para lograr que el productor se comprometa, gestione y pueda llegar a apropiarse de la actividad. Exportar no es fácil y es caro. Hay muchos aspectos en los que vamos a tener que trabajar juntos para poder concretar proyectos de exportación. Hasta ahora lo que funciona mejor es la papa. Vázquez: ¿En su área tienen forma de detectar nichos como para probar productos específicos?. Pedreira: La idea es tomar información que Producción pueda tener para ver las demandas. Pasó un poco con carnes no tradicionales. En este trabajo interviene actividad exportadora, pero también asistencia a…. Haure: Respecto de las Buenas Prácticas Agrícolas ¿cómo se piensan en otros lugares?. Pedreira: Para cada tipo de producto el requisito es específico. En calidad agroalimentaria, las Buenas Prácticas son básicas. El 2° paso son los procedimientos estandarizados de higiene. La última etapa es HSP o análisis de peligro. En cada cadena hay una exigencia muy específica. Hay Buenas Prácticas en general y en particular. Y son elementos fundamentales. Balbi: Básicamente son iguales en todo el mundo. Cuando hablamos de las Buenas Prácticas Agrícolas, nos convencimos de que son lo mínimo elemental. Constituimos la Subsecretaría de Fiscalización para productores animales y vegetales y trabajamos en la información y difusión de las Buenas Prácticas Agrícolas. EL Ministerio de Salud y de Asuntos Agrarios son organismos de aplicación del código alimentario. Creemos que esto es algo que tenemos que encarar. Avances en temas de fiscalización. Balbi: Estamos haciendo una guía. No hay una a nivel nacional operativa, pero comenzamos con una provincial. Nos basamos en la ley de Agroquímicos y en la de Sanidad, porque no teníamos otro antecedente en materia frutihortícola. El registro de productores va a salir del mercado de los productores. Aragona: El tema de registro de productores, la guía vegetal y registro de mayoristas es fundamental. Si la nueva Subsecretaría actúa seriamente y realiza un efectivo control, se genera un censo permanente. Los mercados concentradores van a ser así un cuello de botella de lo que se haga. Balbi: No queremos fiscalizar solamente al que está en regla. Por eso requerimos de la información que ustedes puedan aportar. Vázquez: Esta guía que están elaborando ¿está reconocida por el SENASA?. Balbi: Las normas que utilizamos para hacer la guía son de la Provincia. nuestras leyes no deberían diferir de las nacionales. Balbi: Acá hay dos problemas: el transporte en sí y el control sanitario. Nación no hace controles y nosotros queremos amparar los productos de la provincia. Angelucci: Cada provincia puede tener su reglamentación. Lo que hay que diferenciar son 2 puntos: el tránsito no puede estar impedido por nada excepto que existan problemas sanitarios. Ese es un consenso que tenemos como país. Los instrumentos se crean a raíz de problemas sanitarios. Las guías nos permiten saber de dónde vienen los productos y a dónde van, con el fin de saber si el lugar del que viene está en condiciones sanitarias, etc. si a donde llegan se pueden comercializar. Lo que constituye la provincia no es un obstáculo: lo que quiere saber es de dónde vienen y a dónde van. Y si cuando hacemos el análisis sanitario encontráramos que el producto está contaminado por un productor de otra Provincia, actuará SENASA. No es lo deseable la existencia de varios instrumentos al mismo tiempo, habría que homogeneizar el funcionamiento. Pero este es un camino intermedio. Balbi: Las provincias son autónomas. Cada una puede tener su legislación. Si una guía viene de otra provincia, la normativa nuestra le va a pedir ciertos requisitos, los de acá. Al dorso se le hace una declaración jurada, con la firma que certifica qué transporta. Para nosotros lo ideal sería una guía nacional, pero no hay. Por eso tomamos la iniciativa con una provincial. Haure: Pero si no conocemos el origen del productor, la guía no tiene sentido. Hay que determinar el origen, habría que ponerle un número de RENSPA. Trabajo situación. Juárez: Tendríamos que preparar un registro de trabajadores de modo de lograr un registro de datos. Haure: En la actualidad tenemos un 35 % de mano de obra indocumentada. Una parte de los trabajadores son extranjeros y la otra, argentinos. El Registro de las Personas tiene un sistema por el que tarda 2 años en entregar el D.N.I.. Por lo tanto cuando se los quiere inscribir, no tenemos documentación y esa situación nos traba. En cambio, el Consulado de Bolivia, tarda 2 meses en completar los trámites de documentación. Las exigencias nos apremian, teniendo en cuenta como están dadas las condiciones. Se podría establecer un valor por hectárea y bulto y decir la cantidad promedio de cebolla que puede salir por hectárea de la región y de bultos y de acuerdo a eso, se hacen las cuentas. Juárez: El aporte podría ser concentrado por la D.G.I. para que haga la distribución. También va a haber productores que van a traer otra mano de obra y el problema social con los que quedan afuera. Tenemos que trabajar hoy porque estamos cerca de la cosecha. Espinosa: Hay 3 pilares en materia de trabajo 1) Tema de convenio de responsabilidad gremial. 2) Libreta Rural, que es ley y habría que emprolijarla para el sector hortícola. 3) EL Decreto de Seguridad e Higiene, que es muy amplio y nunca se termina de cumplir. No está bien establecido para nuestro sector. En base a esto, vamos a estar ordenados con el Ministerio de Trabajo. Albera: ¿Hubieron multas? Juárez: El sector más ordenado es empaque y nos hicieron grandes multas. Vamos a ver cuando vayan al campo. Haure: El RENATRE avala la figura del contratista rural como una empresa de servicios. El Ministro de Trabajo dice que el contratista se aprovecha de la gente. Nosotros decimos que es un enlace con el productor y él que lo consideremos como un empleado más. El RENATRE propuso empezar a trabajar y entregar las libretas en marzo. Migraciones también. El RENAPER va a tener que ir por el gran porcentaje de indocumentados. El Ministro planteó una reunión para el día 7 con los representantes de las organizaciones, pero nosotros no avalamos eso, queremos que estén todos los productores que quieran asistir. Albera: Pero cada vez que van los inspectores los multan. Espinosa: La ley la violamos porque no podemos cumplir con esto. No justificamos la gente en negro. Habría que hacer igual que con las Buenas Prácticas. Albera: Pero eso es ley. Espinosa: Acordemos de a poco. Albera: La reunión del día 7, en Patagones tengo entendido tiene ese objetivo. Ministerio de Trabajo 7 de Diciembre Haure: Pero es cerrada y después dicen lo que quieren. No nos interesa hablar con él. No tenemos el mismo objetivo los productores con el Ministro. A nadie le interesa el trabajador. A nosotros sí. Juárez: Nosotros planteamos que la reunión del 7 sea abierta. Fernández: Hay que trabajar para modificar la norma. Si no la cambiamos, no se puede aplicar. Reunión CMCBA Seminario sobre Responsabilidad Social Empresaria. Angelucci: Tengo dos invitaciones. Una es para el 15 de diciembre que va a realizarse en forma conjunta con la Facultad de Agronomía de la U.B.A. un Seminario de Responsabilidad Social y Empresaria. La idea es generar espacios de debate, porque los temas que estuvimos tratando, tiene que ver con estos conceptos. La segundo, es un evento que va a realizarse del 23 al 26 de marzo de 2006 denominado EXPO CENTRAL, con la idea de instalar una feria que involucre toda la cadena desde la producción al consumidor. Integrando la participación del Ministerio de Asuntos Agrarios, el INTA, la Secretaría de Agricultura, Ganadería Pesca y Alimentos y el Mercado Central. Incorporación de la Mesa Provincial de Política Papera como Comisión del Consejo Asesor Frutihortícola de la Provincia de Buenos Aires. Albera: La idea es constituir dentro del Consejo Asesor, una Comisión de Política Papera, para que cuando exista la necesidad de convocarse por alguna cuestión, lo haga. Urdapilleta: Ahora se crea la Mesa Nacional de Papa. Espinosa: Lo que antes era la Mesa Provincial, formaría parte ahora de una Comisión. No quedando temas por tratar, se da por finalizada la reunión.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Mercado central

El mercado después de mas de 2 décadas de funcionamiento no pudo cumplir con los objetivos que fue creado Principalmente por la escasa o nula acción para para mejorar la comercialización frutihorticola Al poco de inaugurarse se cerro la caja única, las cooperativas de comercialización no encontraron condiciones de supervivencia, la sala de remates dejo de funcionar y jamás pudo instrumentarse el consejo asesor del Mercado " ( Informe frutihorticola Agosto 2011) Estos hechos y el crecimiento desmesurado de la ciudad con un colapso del tránsito dio a lugar al crecimiento de los Mercados Mayoristas Frutihorticolas periféricos El sector frutihorticola El crecimiento general de la economía después del 2001 fue sostenido en casi todos los rubros incluido el frutihorticola Según algunos especialista hubo una distribución del superavit fiscal y comercial mediante distintos planes asistenciales y subsidios a sectores como la energía que han permitido hasta ahora mantener tarifas de servicio públicos (luz, gas . Transporte publico y agua ) por precios por debajo de sus costos Para tratar de controlar la inflación se usan instrumentos alternativos como el control de precios y una tasa de devaluacion menor a la inflacion

martes, 9 de julio de 2013

Mercado de la Cooperativa 15 de Abril Mercedes

Mercado de Cooperativa 15 de Abril en Mercedes Nota de Hoy Mercedes Octubre 2011

A lo largo de los últimos días comenzó a reflejarse en nuestra ciudad la posibilidad que donde en la actualidad funciona el mercado mayorista de productos frutihortícolas, en Ruta 5 Km 93.500, es galpón Rosello, comience a la brevedad a funcionar un mercado-feria con una frecuencia de al menos dos veces al mes, en el que los vecinos de la ciudad podrán comprar de manera minoristas lo que en materia de verduras, hortalizas, frutas y otros productos afines produce la Cooperativa “15 de abril” formada por integrantes de la colectividad boliviana en nuestra ciudad. Ayer Fernando Zapata, integrante de la Dirección de Planeamiento y producción dio detalles acerca de la iniciativa sosteniendo “se está organizando para el 8 de octubre una feria de productores fruti hortícolas mercedinos, artesanos y productores alimenticios en el mercado de la Cooperativa “15 de Abril” ubicado en la Ruta 5 Km 93.500- La idea es que la misma se lleve a cabo desde las 10.00 hasta las 16.00 como una primera prueba para si da el resultado esperado, si ya intentar que se realiza dos veces al mes. Desde el Área de Promoción de la Economía Social (APES) estamos colaborando con ellos, acompañando dicha organización convocando a productores o emprendedores que quisieran participar. Hace tiempo de está estudiante esta iniciativa que en este caso es algo privado, es una iniciativa de los productores. En estos momentos en el mercado no se hacen ventas minoristas, solo a mayoristas por eso la idea es comenzar con este tipo de feria para que los diferentes productos lleguen directamente desde el productor al consumidor y así promocionar lo que son las feria minoristas acompañadas de comidas típicas de la comunidad boliviana” Por su parte Estela Unios, integrante de la comunidad boliviana en Mercedes y miembro de la Cooperativa fruti-hortícola “15 de abril sostuvo “nosotros como productores le estamos muy agradecidos al señor intendente por bancarnos porque quienes integramos esta comunidad boliviana somos muy especiales pero lo bueno que tenemos es que somos trabajadores y nuestra función es producir y producir y ese es el principal motivo por el cual pretendemos efectuar una feria de nuestra producción pero desde ya decimos que de ninguna manera queremos entrar en conflicto con algún otro sector de la comunidad mercedina. Hoy nos encontramos que nuestra producción está viajando al Mercado Central y volviendo a la ciudad de Mercedes aumentando notablemente los costos hacia el consumidor y ya que se hace dicha feria desde ya anticipamos que es nuestra idea invitar otros productores de Mercedes como lo son por ejemplo los zapalleros, los de batatas, otras frutas, etc., para que se acerquen ya que realmente nos gustaría mucho poder trabajar en conjunto y que el 8 de octubre cuando hagamos la primera feria podamos estar todos los productores de la ciudad de Mercedes y también los artesanos juntos para beneficiar a toda la ciudad. Una vez más quiero agradecer a todos y cada uno de los integrantes de la comunidad mercedina por la manera que nos recibieron y nos tratan”

domingo, 12 de mayo de 2013

Feria Internacional de la Alimentacion de Rosario FIAR 2013 Stand del Mercado de Fisherton CAME 10 /4/13

Mercado Concentrador de Fisherton Rosario

Mercado Concentrador de Fisherton Rosario www.mercadofisherton.com

En 1965, época en la cual las grandes obras públicas eran encaradas y financiadas exclusivamente por el Estado, los pequeños y medianos productores y distribuidores de frutas, verduras y hortalizas nucleados en la Cámara de Fruteros y Anexos de Rosario, que hasta ese momento operaban en el vetusto Mercado Municipal de Abasto, se propusieron construir por su cuenta y riesgo un moderno Mercado de Concentración Con ese fin, constituyeron una Sociedad Anónima de 220 accionistas, que, luego de adquirir un predio de 37 hectáreas y levantar el Mercado, vendió sus locales al costo para que todos los operadores frutihortícolas pudieran ser dueños exclusivos de sus lugares de trabajo, dentro del régimen democrático, igualitario y transparente de la Ley de Propiedad Horizontal. Ello sin el perjuicio de reservar en el corazón del Mercado una amplia playa libre a la que pudieran acceder ocasionalmente los quinteros y otros pequeños productores de la zona. Y en menos de tres años realizaron su sueño, y se trasladaron en masa a las monumentales instalaciones de Fisherton. Desde entonces, el Mercado ha sido administrado por un Consejo de Administración elegido, cada dos años, por la Asamblea del Consorcio de Propietarios. Desde su apertura, el MCF no ha dejado de crecer y mejorar su infraestructura. Hoy cuenta con servicios propios de vigilancia y recolección de residuos, cuatro bares y restaurantes, cabina de telefonos públicos y fax, estafeta de correos, servicio médico de primeros auxilios, servicio de control y asesoramiento bromatológico, báscula pública para camiones, baterías sanitarias con agua fría y caliente, agencia bancaria, planta para tratamiento, y dos potentes grupos electrógenos para cubrir emergencias eléctricas. Ademas, la iniciativa principal ha construido y equipado en su entorno mas grande depósitos de mercaderías, cámaras frigoríficas y aclimatadas de frutas, plantas de lavado, acondicionamiento y empaque de frutas, una amplia Estación de Servicio, instalaciones deportivas, supermercados mayoristas, concesionarias de automotores y diversos comercios afines, asi como la nueva sede y salón de fiestas y reuniones de la tradicional Cámara de Fruteros y Anexos de Rosario. A todo esto hay que agregar, como reserva para futuras ampliaciones del Mercado o para otras actividades afines, las instalaciones del ex Mercado de Papas y las 9 hectareas libres de mejoras al Oeste de éste ultimo, que pertenece al MCF. Todo lo cual constituye el complejo frutihortícola mas importante del interior del país.

martes, 22 de enero de 2013

Huertas bolivianas, una escalera al progreso en Argentina Por Marcela Valente

ESCOBAR, Argentina, oct (IPS) - Con 53 años, Alberto Ramírez conserva poco de aquel niño que, junto a su padre, se trasladaba cada zafra agrícola anual de Bolivia a Argentina para ocuparse como trabajador golondrina. Este otrora inmigrante temporal es ahora un próspero empresario establecido en las cercanías de esta ciudad. Ramírez, quien hoy preside la Colectividad Boliviana de Escobar, recibe a IPS en una amplia oficina construida en un alto del mercado concentrador de frutas, verduras y hortalizas de esta localidad, donde solo se venden productos provistos por inmigrantes de ese origen. Tal es la exclusividad que, si falta alguna variedad, inmediatamente salen camiones a buscarla a otras zonas del país donde haya agricultores bolivianos. El predio de seis hectáreas de Escobar¸ una localidad de la oriental provincia de Buenos Aires ubicada a solo 50 kilómetros de la homónima capital argentina, fue inaugurado en 1990 y hoy ya provee a decenas de ciudades de la zona norte metropolitana. El mercado, que funciona de noche, se transforma en una verdadera romería en torno a las 19:00 horas y sigue así hasta el amanecer del día siguiente. Los pasillos angostos, formados por las torres de cajones de verduras y frutas ubicados a ambos lados, resisten el paso veloz de carros empujados por afanosos operarios. En ese marco, mujeres y hombres trabajan por igual en la producción, compra y venta. Pero ellas son las que más se resisten a ser entrevistadas cuando IPS intenta abordarlas. Parece que quisieran mimetizarse con los tomates, las fresas o las berenjenas ordenadas a la perfección en sus cajones. A metros de este gran depósito se ve también un mercado, que está cerrado de noche, canchas de fútbol y un salón para actos culturales. En ese sitio fue donde recibieron el año pasado al presidente de Bolivia, Evo Morales, quien ahora sonríe desde una foto colgada en la pared, a un costado del escritorio de Ramírez. "Regresen, los esperamos con los brazos abiertos", les dijo entonces Morales a sus compatriotas en Escobar, tras contarles los progresos de su país desde que asumió el gobierno en enero de 2006. Pero muchos de aquellos interlocutores de Morales ya tienen una buena posición económica aquí y no se han planteado el regreso. Van de visita a Bolivia, una o dos veces por año, y en cada viaje vuelven con algún pariente que se incorpora al trabajo en las huertas. Aunque cada vez menos, aclara Ramírez, pues ahora tienen mejores oportunidades en su país. "Mi familia y yo estamos enraizados acá. Con mi padre veníamos para la cosecha de tabaco. Yo tenía 12 años. A los 22 ya volví con mi esposa y nos quedamos en Escobar. Empezamos como peones y ahora cambié de rubro", narra Ramírez, orgulloso. La pareja logró ascender en la escala social. Fueron peones y luego "medieros" (trabajadores a porcentaje), hasta que alquilaron una hectárea y se independizaron. "Si trabajábamos 14 horas al día no nos importaba porque era para nuestro beneficio", indica. Ahora, ya con hijos y nietos nacidos en Argentina, Ramírez es propietario de su negocio y se dedica al comercio hortícola al por mayor. Pero el caso de Ramírez y el mercado de Escobar, que cuenta con unos 900 socios, no es el único en Argentina. El progreso de los horticultores bolivianos se observa en el entorno de casi cada ciudad mediana y grande del país, de norte a sur. "Hay al menos ocho mercados concentradores de bolivianos solo en la zona norte de Buenos Aires y este predominio se ve también en otros cinturones verdes urbanos del país", asegura a IPS el sociólogo e investigador Roberto Benencia. Para el experto, este flujo de población "constituye un caso de migración exitosa". "A algunos les va muy bien, tienen un buen nivel de vida y ya no piensan en volver a su país, pues invierten y gastan su dinero acá", sostiene el autor de la investigación titulada "Los inmigrantes bolivianos en el mercado de trabajo de la horticultura en fresco en Argentina". La colectividad boliviana en Argentina es hoy la segunda más numerosa, después de la paraguaya. Ciudadanos de ese origen comenzaron a llegar en los años 30 para desempeñarse en la construcción y la industria manufacturera, o en busca de empleos temporarios en las zafras agrícolas. A partir de los años 80, un número mayor comenzó a involucrarse en la producción de verduras y hortalizas, dando origen a un "proceso de movilidad social ascendente que denominamos ‘escalera boliviana’", detalla Benencia, cuyo estudio fue publicado este año por la Organización Internacional para las Migraciones. Los recién llegados empiezan como peones, igual que Ramírez y su mujer. Luego pasan a ser medieros y reciben 45 por ciento de lo que cosechan, lo cual los motiva a trabajar durante jornadas más largas para ahorrar y progresar. Así, con un pequeño capital acumulado, se lanzan a hacerse de una o dos hectáreas y ya, con el dinero y el dominio de las labores, comienzan a producir por cuenta propia. Algunos arrendatarios pasan a ser también propietarios o se abocan al comercio. En la central provincia de Córdoba, una de las más populosas del país, solo 10 por ciento de los productores hortícolas eran bolivianos antes de los años 80, según el estudio de Benencia. Pero 20 años después representan 50 por ciento y su presencia sigue aumentando. Agricultores de pequeña escala llegados de Bolivia también se han asentado en la oriental Santa Fe, la occidental Mendoza y las norteñas Jujuy y Salta y en provincias mucho más alejadas de la frontera de ese país como las australes Chubut y Tierra del Fuego. "Crearon territorios hortícolas donde no existían", destaca el experto. Lo hicieron introduciendo tecnología nueva, como el riego por aspersión o la producción bajo invernáculo que preserva los cultivos de las heladas y el granizo, detalla. Con la lechuga, una hortaliza muy popular en Argentina, pasaron de tres a nueve cosechas por año gracias al invernáculo. En el trabajo de Benencia se refleja también el escepticismo de verduleros argentinos ante el empeño de los bolivianos. Se recogen testimonios de los propios inmigrantes que recuerdan que los argentinos les decían que no iban a lograr que la tierra les dé tomates en Córdoba o algunos otros productos con los que fracasaron, efectivamente, varias veces, hasta lograrlo. Lo cierto es que hoy producen una gama multicolor de verduras y frutas de calidad, en grandes cantidades y muy baratas, lo cual permite a las grandes urbes abastecerse de esos alimentos frescos a precios bajos. Los proveedores de insumos consultados para la investigación aseguran que esta minoría está siempre buscando las semillas de mejor calidad y que se interesa por las innovaciones que permitan incrementar el rendimiento de las cosechas. Según Benencia, el trabajo hortícola es rechazado por los argentinos. Antes de la llegada de los bolivianos, esta tarea estaba en manos de inmigrantes portugueses, italianos o japoneses, colectividades ya desplazadas casi por completo de las huertas. Ramírez señala que el desinterés de los argentinos por estas tareas puede explicarse en que es una actividad riesgosa y con horarios prolongados. "No siempre se gana. Hay heladas, granizo, y a veces se pierde", pondera.(FIN/2012)